Muchos cuando escuchamos la palabra filosofía, lo primero que se nos viene a la cabeza es la antigua Grecia, y con razón, ya que es una de las bases del pensamiento occidental. Conceptos como democracia, justicia y virtud, tienen su origen en la Grecia clásica.
Muchos estudiosos de esta época, reconocen la grandeza el pensamiento griego y su papel fundamental en el nacimiento de la filosofía. Entre ellos destaca John Burnet, historiador de la filosofía, quien exclamó en su libro Early Greek Philosophy que “es adecuado definir la ciencia como pensar sobre el mundo a la manera griega”.
I- El Aprendizaje Sistemático:
Los griegos fueron los primeros en convertir el aprendizaje en un proceso sistemático y consciente, y no solo en una transmisión espontánea de costumbres o tradiciones. Desarrollaron métodos educativos estructurados que se convirtieron en la base de la pedagogía occidental.
Bajo esta nueva concepción del saber, los griegos llegaron a conclusiones filosóficas fundamentales:
– Prosperó la idea de que sobre cada realidad existe una verdad, no múltiples verdades contradictorias.
– Nació la convicción de que existe una relación esencial entre el conocedor y lo conocido, entre la mente y el mundo. El universo es racional y, puesto que el ser humano posee razón, puede comprenderlo.
Las Bases De La ciencia
Se afianzó un nuevo concepto de educación: nació la idea de lo que posteriormente se conocería como ciencia.
Los griegos no utilizaban el término latino scientia, sino la palabra griega ἐπιστήμη (epistéme), que designa el conocimiento verdadero obtenido mediante la razón y la demostración.
Sobre esta base se forjaron las ciencias que aún hoy estructuran nuestro saber:
Matemáticas: Pitágoras, Euclides
Geometría: Euclides
Lógica: Aristóteles
Física: Aristóteles
Biología: Aristóteles
Medicina: Hipócrates
Astronomía: Aristarco, Hiparco
Historia: Heródoto
Geografía: Eratóstenes
Ética: Sócrates
Política: Platón, Aristóteles
Psicología (alma): Platón, Aristóteles
Escuelas De Pensamiento Griego
Junto a los grandes fundadores de las ciencias, los griegos desarrollaron escuelas de pensamiento, es decir, comunidades filosóficas organizadas que investigaban de forma sistemática la naturaleza, el conocimiento y la realidad. Estas escuelas sentaron las bases de la ciencia, la filosofía y la visión racional del mundo.
La escuela atomista — Leucipo y Demócrito
Sostenía que el universo está compuesto por partículas indivisibles llamadas átomos que se mueven en el vacío. Con ello introdujeron una concepción material y racional de la realidad, anticipando principios fundamentales de la física moderna.
La escuela pluralista — Empédocles y Anaxágoras
Defendía que el mundo está formado por múltiples principios. Empédocles formuló la teoría de los cuatro elementos (tierra, aire, fuego y agua), mientras que Anaxágoras introdujo la idea del Nous (mente ordenadora) como principio organizador del cosmos.
La escuela de Heráclito — Heráclito de Éfeso
Propuso que la realidad se encuentra en constante cambio. Su famosa expresión «no puedes bañarte dos veces en el mismo río» simboliza la idea de que todo fluye. Consideraba el fuego como el principio fundamental del universo.
La escuela pitagórica — Pitágoras
Concebía el número y la armonía como fundamentos del cosmos. Los pitagóricos unieron matemáticas, música, ética y espiritualidad, y creían en la transmigración del alma, sentando bases para la matemática científica y la concepción racional del orden natural.
La escuela jónica — Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímenes
Fue la primera escuela científica de Occidente. Investigaron los principios básicos de la naturaleza (arché). Tales propuso el agua, Anaximandro el ápeiron (lo indefinido) y Anaxímenes el aire como origen de todas las cosas.
La Paideia
En los primeros tiempos, la formación se transmitía de padres a hijos dentro del ámbito familiar: los padres enseñaban sus oficios a los hijos, y las madres transmitían a las hijas las labores domésticas y la educación moral. Sin embargo, entre los siglos V y IV a. C., en Atenas comenzó a consolidarse un nuevo ideal educativo: la paideia.
La paideia no significaba simplemente “educación escolar”, sino el ideal de formación integral del ciudadano griego, que abarcaba:
Educación intelectual
Formación moral
Educación física
Formación cívica
Desarrollo del carácter y de la virtud (areté)
Este ideal buscaba formar no solo trabajadores o artesanos, sino ciudadanos libres, racionales y virtuosos, capaces de pensar, gobernar y vivir conforme a la razón.
II- El Método Socrático:
Figuras notables como Sócrates, Platón y Aristóteles marcaron profundamente la forma de pensar. Un ejemplo claro es el llamado método socrático, creado por Sócrates, que se basaba en enseñar preguntando: aprender a través de preguntas que despiertan la razón y fomentan la reflexión. Este método nos obliga a pensar por nosotros mismos. De hecho, Sócrates no escribió ningún libro; todo lo que hoy sabemos de él se debe a lo que nos transmitieron sus discípulos.
Vamos a dar un breve ejemplo de como sería el método socrático, vamos a aplicarlo al siguiente texto:
«El ser humano busca desde siempre comprender quién es y cuál es el sentido de su vida. Para ello observa el mundo, reflexiona sobre sus actos y formula ideas sobre lo que considera justo, verdadero y bueno. Sin embargo, muchas veces acepta costumbres y creencias sin examinarlas, viviendo según lo que otros han decidido. La filosofía nace cuando el ser humano comienza a preguntarse si esas ideas son realmente verdaderas y si su manera de vivir es realmente correcta.»
Preguntas socráticas:
¿Qué significa realmente “comprender quién soy”?
¿Podemos conocernos sin reflexionar sobre nuestras acciones?
¿Cómo distinguimos lo que creemos de lo que sabemos con certeza?
¿Qué es lo “justo”? ¿Es igual para todos o cambia según la persona?
¿Por qué solemos aceptar costumbres sin cuestionarlas?
¿Vivimos según nuestras propias ideas o según las ideas de otros?
¿Qué consecuencias tiene vivir sin examinar nuestras creencias?
¿En qué momento comienza realmente la filosofía: cuando aprendemos respuestas o cuando empezamos a hacer preguntas?
¿Se puede vivir bien sin pensar críticamente?
¿Qué cambiaría en nuestra vida si cuestionáramos nuestras ideas más importantes?


